Las amígdalas son parte del tejido inmunológico que tenemos en nuestro cuerpo y con el cual nacemos, y nos permite generar ese contacto con los microbios del medio ambiente. Así, nuestro sistema inmunológico comienza a fortalecerse de una forma adecuada.
Las amígdalas reciben al virus, lo procesan y le enseñan al sistema inmunológico cómo defenderse de la infección y cómo hacerlo cada vez más eficientemente.
Sin embargo, hay amígdalas que están enfermas y no cumplen con su función normal. Para eso, en otorrinolaringología, existen tres indicaciones absolutas para tener que retirarlas quirúrgicamente:
“Recordemos que la amigdalitis se da en ambas amígdalas y suele curarse en cuestión de 5 a 7 días con el tratamiento adecuado. Si usted tiene una lesión a nivel de las amígdalas que persiste durante más de 15 días, o un par de meses, claramente no es normal, y conviene chequearse con un especialista”, sugirió el Dr. Carlos Saborío, especialista en Otorrinolaringología de Clínica Bíblica.
Algunos factores de riesgo que pueden sumar a que una persona sea diagnosticada con cáncer de amígdalas son:
Una indicación más para retirar las amígdalas vía quirúrgica es la amigdalitis caseosa: puntitos blancos en la amígdala que provocan mal aliento. Muchas veces se confunde con infección, y al tomar distintos antibióticos, no cede.
“Son amígdalas que, si no se retiran, el paciente no se va a curar del problema”, agregó el Dr. Saborío.
Existen diferentes técnicas para retirar las amígdalas como la cirugía en frío, la coblación, y el ligasure.
Para conocer más, puede observar el siguiente webinar organizado por la Clínica Bíblica: